Mostrando entradas con la etiqueta cliente. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta cliente. Mostrar todas las entradas

viernes, 4 de diciembre de 2015

BUSCANDO SATISFACER AL CLIENTE. 
EL MODELO KANO



Hace unos días comentábamos en un curso la diferencia entre los conceptos de calidad objetiva y subjetiva. Lo ilustrábamos con el ejemplo cotidiano de tomar café en un bar. 

Cuando pedimos un café descafeinado en vaso, corto de café, con leche fría y azúcar moreno (no tintada) estamos estableciendo los criterios de la Calidad Objetiva. 

Si el café que nos sirven  no cumple esos requisitos ¿estaremos satisfechos/as?.

La teoría clásica nos dice que NO, pues no se han cumplido las expectativas definidas para el producto/servicio. 

Sin embargo, ¿qué ocurriría si nuestro café nos lo sirven en taza, con la leche caliente y azúcar blanquilla, pero con un delicioso aroma a vainilla y una cremosa capa de espuma?. ¿Y si junto al café nos sirven una galleta acompañada de unos frutos rojos?.

Seguramente nuestra insatisfacción no sea tanta o, casi con seguridad, daremos por buenos los detalles incumplidos y nos fijaremos más en aquellos otros que no esperábamos.

Entramos entonces en el campo de la Calidad Subjetiva y de la Customer Experience.

Estos elementos que incrementan la calidad percibida por el cliente se convierten en una ventaja competitiva para la empresa que las aplica. Obviamente, es de esperar que la competencia reaccione e incorpore elementos similares, haciendo que se conviertan en un comodity (algo que los clientes esperan porque todos los proveedores lo ofrecen).

Cuando esto ocurra, nuestra "Cafetería" tendrá que recurrir a algo más para obtener la preferencia de los cliente. Esto es lo que explica el “Modelo de Kano” (por su autor, el profesor Noriaki Kano, de la Universidad de Ciencias de Tokio).

El Modelo Kano distingue entre la “calidad atractiva" y la "calidad obligatoria”.

Este modelo se utiliza para el análisis de los deseos del cliente, diferenciando cinco niveles de la calidad. 

  • Las características básicas son expectativas implícitas del cliente, son imprescindibles y por ello “deben estar”: El cliente da por sentado que están presentes, y si no lo están crean insatisfacción en él/ella. Es decir, por añadirlos no se va a crear ningún tipo de satisfacción al cliente, pero su ausencia provoca la insatisfacción.(Ejemplo. Que el café servido es realmente café y no un sucedáneo).
  • Las características del servicio, lineales o normales. Son las características que provocan en el cliente satisfacción cuando están presentes e insatisfacción cuando no lo están. Estas suelen ser las características principales del producto, por las cuales el cliente elige una u otra marca de producto. (Ejemplo. Un café con un aroma y sabor especial de una determinada marca).
  • Las características atractivas o de entusiasmo. Son los atributos del producto que proporcionan  satisfacción al cliente cuando están presentes, pero que al mismo tiempo no causan insatisfacción cuando no están presentes. Generalmente son atributos que no se esperan los clientes, por lo que cuando están presentes lo que se busca es crear una sorpresa de agrado en el consumidor. (Ejemplo. Servir el café con un dibujo en la capa superior de crema).
  • Las características irrelevantes son las que si bien están presentes o no, no tienen importancia para el cliente. (Ejemplo. Servir el café en una taza blanca o de otro color)
  • Las características de rechazo. Son aquellas que cuando están presentes el cliente las percibe como negativas. Conviene evitarlas porque suponen un gasto de producción y además quitan ventas. (Ejemplo. Para algunas personas puede resultar incómodo tener que compartir el azucarero con otros clientes para endulzar su café).
El análisis Kano permite estudiar y clasificar los atributos del producto o servicio más relevantes para conocer cuáles se perciben cómo los más idóneos para cada tipo de cliente final.

El propósito de la herramienta es optimizar las especificaciones de cada producto/servicio, añadiéndole las características necesarias para proporcionar la satisfacción del cliente, y eliminando las irrelevantes o las que supongan más costes que ventajas.

De esta forma, los productos/servicios de gama básica llevarán solamente las características imprescindibles o básicas (y serán más baratos de fabricar, o de prestar en el caso de los servicios), los de gama media incluirán además ciertas características normales. Los productos/servicios de lujo, llevarán todas las características normales y además algunas de las características atractivas para causar sorpresa y agrado.

Por supuesto, en todos los casos se evitarán las características que produzcan rechazo y los indiferentes, aunque hay que tener en cuenta que habrá usuarios/as que consideren indiferente una característica que otros considerarían esencial (Ejemplo. La leche de soja puede ser imprescindible para alguien con intolerancia a la lactosa).

Estos vídeos recogen más información sobre este tema:




Imagen: thepathtomastery.wordpress.com

Referencias:
https://gerenciayempresa.wordpress.com/2011/09/30/el-modelo-de-kano-de-servicio-al-cliente-dar-algo-mas-de-lo-que-el-cliente-espera/

sábado, 28 de noviembre de 2015

CUSTOMER EXPERIENCE

¿Por qué vamos habitualmente al mismo restaurante, a la misma tienda de ropa, a la misma peluquería,...?

¿Es solo por el precio? ¿por la calidad del producto?

Obviamente, esos factores tienen una importante influencia en nuestro hábitos de compra y consumo, pero ¿hay algo más?

La Experiencia de cliente se puede definir como la Vivencia del cliente al adquirir y consumir los productos o servicios ofrecidos por una compañía. 


La experiencia del cliente la conforma el desempeño objetivo de los productos y servicios entregados y las percepciones y emociones que este desempeño evoca en ellos/as

La influencia de los aspectos objetivos y los subjetivos dependerán de cada caso. El cliente decide y actúa en base a esa mezcla de criterios racionales y  emocionales, de acuerdo con su experiencias previas, sus valores personales, familiares y sociales. En cualquier caso, una compañía que se preocupa por sus clientes debe ter en cuenta todos estos elementos.

Cada cliente crea para si una percepción en cada interacción sobre la  compañía y sobre lo que ésta le ofrece, lo cual repercute en su satisfacción, fidelización y vinculación.

Los clientes son (somos) cada vez más exigentes y ya no es suficiente con encontrar un producto/servicio que satisfaga las necesidades, la forma en la que son satisfechas cobra cada vez más importancia.Esto obliga a que las empresas pasen de ser meros proveedores de productos o servicios a buscar una diferenciación percibida por el cliente.

La experiencia del cliente, cada vez más, tiene que ver con la recomendación y el boca a boca que recibe en su interacción social, sobre la marca. Es por ello que muchas de las principales compañías mundiales se preocupen por gestionar la Customer Experience, analizando los aspectos que la componen, con el fin de mejorarla.
  • ¿Qué piensa un cliente cuando espera a ser atendido al teléfono?
  • ¿Qué recuerda de la persona con la que interactúa?
  • ¿Con qué sensación sale de la tienda o se queda, una vez recibido el servicio?


La Customer Experience gira en torno a preguntas como éstas, buscando generar reacciones en los clientes que se traduzcan en una vivencia positiva.

Por otra parte, es importante entender que la Gestión de la Experiencia del Cliente NO ES:
  • Medir las percepciones de los cliente mediante una encuesta de satisfacción al año.
  • Devolver  dinero a los clientes que hacen reclamaciones.
  • Participar el los foros y en las redes sociales para manipular la información y mejorar la imagen de marca.
  • Desestimar el peso de los aspectos de percepción y emocionales de los clientes en los resultados de la compañía.
  • Interpretar que la gestión de la experiencia sólo tiene que ver con la función de atención al cliente.